La opinión del agricultor

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LOS AGRICULTORES ¿SOMOS TONTOS O NOS HACEN?

LOS AGRICULTORES ¿SOMOS TONTOS O NOS HACEN?
Una reflexion de un agricultor sobre las ITEAF.

En el mes de Noviembre de este año 2016 ha dado comienzo la nueva ley para equipos de tratamientos fitosanitarios: bombas de sulfato, instalaciones de sulfato, manguera, manómetros, boquillas, instalación de bombas y abastecimiento de tanques de tratamientos, así como las pistolas para tratar las plantas que tienen que estar homologadas. Todos estos equipos han de someterse a las llamadas I.T.V. del campo para equipos de tratamientos.

 

Como agricultor me pregunto cómo se ha llegado a esta situación.  En verdad,  los agricultores, somos capaces de llenar nuestras cubas de agua, aportar las materias activas con los correspondientes extractos y minerales (que en la mayoría de las veces los productos aportados superan el valor de la bomba de sulfato) y ¿seremos tan tontos como para no sulfatar por ejemplo, con la presión adecuada o la instalación pinchada, o las boquillas obstruidas? Las personas que han hecho esta ley ¿de verdad piensan que los agricultores tiramos el dinero en forma de productos fitosanitarios?

 

Para la próxima vez, ¿qué va a ser?, ¿ITV para frigoríficos por si tenemos productos caducados?  ó ¿ ITV de materiales para recolección?

La verdad está clara y no se puede maquillar, los señores políticos han diseñado un plan nuevo para recaudar y a su vez crear puestos de trabajo en el sector terciario o servicios. ¿Por qué nos toca siempre a nuestro sector primario? Muy sencillo, somos los únicos que no estamos organizados y nos pueden oprimir sin ningún problema.

 

La llamada ITEAF o como la conocemos los agricultores, la ITV de la máquina de sulfato recaudará aproximadamente cerca del millón de euros anual en los invernaderos almerienses.

 

Unas 30.000 hectáreas nos da una media de 18.000 bombas de sulfato que han de estar inscritas y pasar cada dos años la revisión con un coste aproximado a los 100 euros  por certificado…. hagan ustedes las cuentas.

 

Bueno señores agricultores y con esta conclusión termino: siempre nos quedara el consuelo de nuestras organizaciones agrarias ó sindicatos, que nos defienden a capa y espada luchando por nuestro futuro y bienestar.