La opinión del agricultor

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LAS COOPERATIVAS

LAS  COOPERATIVAS
Jose Manuel Manzano Godoy, opina sobre las cooperativas.

Hablar de las cooperativas sin hacerlo de sus presidentes, la directiva, la gerencia  comerciales y los socios no tendría sentido porque no se comprendería su funcionamiento.

 

Existen tres tipos de PRESIDENTES:

 

1.- El presidente por vocación (persona que ama su empresa y se sacrifica ante su felicidad y la familia), de estos hay muy pocos pues lo normal es que una persona inteligente con unas fincas sin problemas y una familia estable no quiera sacrificar nada de esto por hacer el bien al prójimo.

 

2.- El presidente por casualidad: por casualidad también ocurren las cosas, como que nadie quiera ser por las condiciones de la empresa y el mas débil o presuntuoso coaccionado por la mayoría no sea capaz de rechazar el cargo.

 

3.- Y el presidente prepotente: el que ha pasado mucho para llegar al cargo que tiene y que viene de la nada más absoluta y esta dispuesto a defender el cargo con uñas y dientes. Este es de los tres,  el más peligroso, pues se antepone él a la empresa.

 

La directiva: Los miembros del consejo directivo suelen ser personas afines del presidente y dependiendo de los tres supuestos anteriores así serán sus directivas.  Por ejemplo, dos de las más importantes cooperativas de los 80 y 90 al desaparecer como Frusol  aparecieron sendas listas donde figuraban los nombres de los directivos y las cantidades adelantadas a cuenta y que tras caer la cooperativa jamás devolvieron.

 

Gerencia: En la parte que corresponde a los gerentes también existe una gran diferencia pues hasta ahora no ha habido muchas personas con estudios  universitarios en las juntas directivas. Esto llevaba a que a la hora de explicar balances, cuadros de amortizaciones y estadística, no fueran muchos los que se enteraran y la empresa estuviera en manos de terceros con las consiguientes consecuencias que lleva hacer miles o millones de Euros en compras y sus comisiones.

 

Comerciales: “O telefonistas”, supuestamente un comercial debería vender a comisión y teniendo un precio de salida como referencia el coste de producción del producto que pone a la venta. . . no vender por debajo del coste de producción.

 

El socio: El socio es la clave para el funcionamiento de la cooperativa, pero en muchas ocasiones no esta vinculado a la empresa, salvo que sea la que mejor pague. Los socios no suelen hablar en las juntas generales para pedir explicaciones, generalmente por el miedo al ridículo puesto que suele ocurrir, las risas de muchos otros, que a las preguntas hechas con nervios y mala vocalización no dejan pasar la oportunidad de reírse y anunciar que hay carne en la lumbre para finalizar la asamblea.

 

Bien pues una vez explicado más o menos como suelen funcionar y han funcionado las cooperativas en la zona del poniente almeriense, deberían hacerse varias reflexiones:

 

En Europa actualmente no pasa por su mejor momento económico y las clases sociales están ampliamente separadas, siendo mileuristas, y jóvenes menores de treinta años mas  la clases bajas, prácticamente alcanzan mas del 50% de la mayoría Europea. Entonces, ¿ a quién van dirigidas las exportaciones almerienses? Si tenemos en cuenta que el kilo por término medio no baja de 7 Euros en destino, quizás nos hemos enroscado en nosotros mismos sin tener en cuenta las tendencias de los mercados y sin analizar la situación. Para concluir;…  existe demasiada (paja) entre productor y consumidor y diez empresas certificadoras que certifican un producto, con sueldos astronómicos, para después proceder a mandar el genero a las mal llamadas ventas a resultas. Que no es otra que mandar a como se venda.

 

Quizás algún día los socios empiecen a pensar que LAS COOPERATIVAS son suyas, que se pueden gestionar como cooperativas al mas amplio término de la palabra y no solo quedarse en vender frutas y hortalizas… funcionar en todos los sentidos tanto en compras, ventas, becas, laboral, fiscal, todo lo que derive del sector agrario.

 

Mientras tanto, seguiremos con el sentido común en “stand by “, esperando que las nuevas generaciones tomen la riendas de una agricultura en estos momentos enroscada en su ombligo sin pensar que producimos un producto agrícola puesto a la venta en una estantería de un supermercado, donde no representamos nada y nuestro producto puede ser sustituido por cualquier oferta llegada de cualquier otra zona agrícola.